Esguince de Tobillo🦶

La llegada del verano y el buen tiempo, junto al aumento de tiempo libre por vacaciones o jornadas de trabajo intensivas; provoca que muchas personas realicen más actividad física que durante el resto del año; pudiendo aumentar la aparición de lesiones deportivas.

El esguince de tobillo es la lesión más habitual durante el verano ☀️.

El esguince de tobillo es una lesión frecuente en la actividad diaria laboral, recreativa o deportiva.

En España, aproximadamente seis de cada 1.000 personas consultan cada año al sistema sanitario por un esguince de tobillo producido durante la práctica de algún deporte.

En verano es cuando más se incrementa su incidencia debido al aumento de actividad física sin entrenamiento y al tipo de calzado que se utiliza en verano.

¿Qué es un Esguince de Tobillo?

El esguince de tobillo es una lesión frecuente en la actividad (laboral, recreativa o deportiva) que se produce cuando nos doblamos, torcemos o giramos el tobillo de una forma brusca o extraña.

Este giro forzado, nos puede provocar un estiramiento o una rotura parcial o total de los ligamentos del tobillo; que son los encargados de sujetar y dar estabilidad al tobillo.

El esguince más habitual es el de los ligamentos externos del tobillo, es decir, cuando el pie se nos va “hacia fuera”, hacia la parte externa.

¿Cómo se produce?

Casi 9 de cada 10 de los esguinces de tobillo se producen cuando el talón del pie se gira hacia dentro, provocando que el tobillo se desplace fuera de su eje de movimiento.

A esta forma de lesionarse se la conoce como mecanismo por inversión forzada del tobillo.
Según el mecanismo lesional; podemos hablar de:
Esguince del ligamento lateral externo o inversión de tobillo: en este tipo de lesión, la planta del pie suele quedar mirando hacia dentro y el tobillo, hacia afuera. Afecta a los ligamentos de la parte externa de la articulación.

Esguince del ligamento interno: cuando el pie se tuerce hacia al otro lado, de manera que la planta del pie queda apuntando hacia afuera. Afecta a los ligamentos situados en la parte interna del tobillo.

Es mucho menos frecuente.

¿Qué es un Esguince Crónico?

No tratar adecuadamente un esguince de tobillo o realizar actividades demasiado pronto después del esguince de tobillo puede provocarnos complicaciones.

Si el esguince se produce de manera repetida en el mismo tobillo o el dolor se prolonga más de cuatro o seis semanas hablamos de un esguince crónico

La inestabilidad crónica de tobillo se caracteriza por dolor persistente, esguinces recurrentes e inestabilidad subjetiva y su principal tratamiento es quirúrgico, bien por cirugía abierta o bien mediante las nuevas técnicas de artroscopia de tobillo.

Si no se trata adecuadamente, el esguince de tobillo presenta un alto grado de evolución hacia problemas crónicos.

Hasta el 44% de las personas pueden presentar un año después dolor, inestabilidad mecánica o funcional.

¿Cómo Averiguar, Si me Hecho un Esguince?

El esguince de tobillo es una lesión dinámica; es decir, va evolucionando y apareciendo nuevos síntomas según pasan las horas desde que se produjo la lesión.

El esguince puede resultar muy doloroso, aumentando el dolor al mover el tobillo. Si el esguince es importante, es posible que no seamos capaces de apoyar el pie y caminar más de 4 pasos.
Además, puede aparecer hinchazón y hematomas.

La hinchazón se presenta poco después de producirse la lesión, pero el hematoma puede tardar hasta 24 horas en formarse por completo.

La hinchazón alrededor del tobillo puede dificultar la movilidad del pie y provocar la inestabilidad del tobillo.

Al sufrir un esguince de tobillo, es posible que se escuche una especie de chasquido o crujido.

Síntomas más Frecuentes de un Esguince de Tobillo

1/ Hinchazón del tobillo.
2/ Dolor. cuando se apoya el peso del cuerpo sobre el pie afectado.
3/ Hematoma (no siempre; depende de la gravedad de la lesión.
4/ Limitación de movimiento.
5/ Chasquido en el momento de la torcedura ( no siempre )

¿Me tengo que hacer una Radiografía?

No siempre es necesario realizarse una radiografía para descartar la presencia de una fractura.

Una buena exploración Medica del tobillo aconsejará o descartará la necesidad de la prueba de imagen.

Se debería realizar una radiografía de tobillo si tenemos dolor en las zonas laterales del tobillo (maleólos) y somos incapaces para mantener el peso de forma inmediata al traumatismo siendo incapaces de dar más de 4 pasos seguidos sin ayuda.

Se debería realizar una radiografía del pie si tenemos dolor en la zona del empeine y una de las siguientes circunstancias: dolor en el quinto dedo, dolor en el hueso escafoides o somos incapaces para mantener el peso de forma inmediata al traumatismo siendo incapaces de dar más de 4 pasos seguidos sin ayuda.

Tipos de Esguinces Existen

El esguince de tobillo más frecuente es el que afecta al ligamento lateral externo.

En función de la gravedad de la lesión tenemos tres grados: grado I, II y III.

Las lesiones más frecuentes son de carácter leve (grado I).

Esguince de GRADO I

distensión sin rotura o con rotura de menos del 5% de las fibras con dolor y posibilidad de caminar. Es una lesión leve en la que los ligamentos se estiran, pero no se produce ningún tipo de desgarro.

Esguince de GRADO II

rotura parcial con dolor, hinchazón e inestabilidad articular leve pudiendo caminar de puntillas. En este esguince los ligamentos están parcialmente desgarrados. Lesión moderada.

Esguince de GRADO III

rotura total que puede afectar también a las zonas de inserción óseas con dolor e inflamación evidente e inestabilidad de la articulación.

En ocasiones puede no existir dolor por rotura de terminaciones nerviosas.

Imposibilidad de apoyar el pie.

Es el más grave ya que los ligamentos están totalmente desgarrados.

Se produce una rotura de alguno de ellos y habrá que intervenir quirúrgicamente.

Cómo evitar sufrir un Esguince de Tobillo

Si ya hemos sufrido un esguince de tobillo, tenemos muchas más probabilidades de sufrirlo de nuevo, por lo que debemos ir con cuidado a la hora de realizar esfuerzos o deporte.

En ese caso se puede utilizar un vendaje funcional que mantenga firme el tobillo pero permitiendo su movilidad.

Antes de realizar cualquier ejercicio, es vital realizar un buen calentamiento o estiramiento de la zona, pues eso reduce sensiblemente la posibilidad de sufrir un esguince.

Otra de las cosas que puede ayudarnos a prevenir la lesión es el fortalecimiento de la zona con ejercicios continuados que refuerce la musculatura de la zona.

Ten cuidado al caminar, correr o trabajar sobre una superficie irregular.
Uso de calzado adecuado y apropiado para la actividad.

Además, recuerda que es aconsejable no utilizar zapatos de tacón con frecuencia.

Una vez que se ha producido el esguince, las prisas por volver a la actividad o retomar el deporte nos vuelven impacientes y, a menudo, no respetamos los periodos de reposo indicados.

¿Los Niños pueden padecer esguinces de tobillo?

Por supuesto.

Uno de los grupos poblacionales que más riesgo tiene de sufrir lesiones en verano son los niños.

Estos son más vulnerables a sufrirlas sobre todo porque muchos han tenido una vida sedentaria durante la temporada escolar y al llegar esta época practican más actividades de lo habitual, como sucede en los campamentos.

El esguince de tobillo supone cerca del 30 % de las lesiones en campamentos.

También son frecuentes en ellos contusiones, tendinitis, contracturas o calambres como consecuencia de la deshidratación.

Tratamiento del Esguince de Tobillo

Casi todos los esguinces de tobillo pueden tratarse sin cirugía.

Incluso un desgarro completo del ligamento puede recuperar sin reparación quirúrgica si se inmoviliza adecuadamente.

Dividiremos el tratamiento del esguince siguiendo tres líneas de trabajo en todos los esguinces de tobillo, de leves a graves:


Etapa 1: incluye descansar, proteger el tobillo y reducir la hinchazón.
Etapa 2: incluye restaurar el rango de movimiento, la fuerza y la flexibilidad.
Etapa 3: incluye ejercicios de mantenimiento y la reincorporación gradual a actividades que no requieren girar o torcer el tobillo. Posteriormente, podrán realizarse aquellas actividades que requieran giros bruscos.

Este programa de tratamiento de tres líneas puede tardar solo 2 semanas en completarse para esguinces leves o de 6 a 12 semanas para esguines más graves.
Siga el protocolo RICE lo antes posible después de su lesión:
Descanse su tobillo sin caminar sobre él.
Se debe aplicar hielo para reducir la hinchazón.

Puede usarse durante 20 a 30 minutos, tres o cuatro veces al día. No lo aplique directamente sobre su piel.
Los vendajes de compresión y/ o funcionales inmovilizarán y sostendrán el tobillo lesionado.
Eleve el tobillo durante las primeras 48 horas mientras permanezca sentado o tumbado.

¿Debo utilizar muletas?

Si, En la mayoría de los casos, la hinchazón y el dolor durarán de 2 a 3 días.

Caminar puede ser difícil durante este tiempo puede ser recomendable que use muletas según sea necesario y realizar apoyo con descarga.

¿Estaré inmovilizado?

Durante la fase inicial del tratamiento, es importante sostener su tobillo y protegerlo de movimientos repentinos.
El tratamiento habitual ortopédico varía desde reposo con hielo y no hacer deporte durante diez días, en los de grado I; vendaje funcional para los de grado II; y los esguinces de grado 3 pueden requerir un yeso corto (férula) en la pierna o un aparato ortopédico durante 2 a 3 semanas.

¿En qué consiste la cirugía para tratar un esguince de tobillo?

Es poco común necesitar cirugía para tratar un esguince de tobillo.

La cirugía se reserva para las lesiones que no responden al tratamiento no quirúrgico y para los pacientes que experimentan una inestabilidad persistente del tobillo después de meses de rehabilitación y tratamiento no quirúrgico.

Las opciones quirúrgicas pueden incluir:

Artroscopia.

Mediante una pequeña cámara, llamada artroscopio, se observa el interior de la articulación del tobillo y se elimina cualquier fragmento suelto de hueso o cartílago, o partes del ligamento que puedan quedar atrapadas en la articulación.


Reconstrucción.

Reparar el ligamento desgarrado con puntos o suturas.

En algunos casos, se reconstruirá el ligamento dañado reemplazándolo con un injerto de tejido obtenido de otros ligamentos que se encuentran en el pie y alrededor del tobillo.
Inmovilización.

Hay un período de inmovilización después de la cirugía; se coloca un yeso o una bota protectora para proteger el ligamento reparado.

Rehabilitación.

La rehabilitación después de la cirugía implica tiempo y atención para restaurar la fuerza y la amplitud de movimiento para que pueda volver a la función anterior a la lesión.

¿Necesitaré pincharme heparina?

No por lo general. Si la movilidad es muy limitada o prolongada, las inyecciones antitrombóticas pueden ser útiles.

¿Deberé realizar ejercicios de rehabilitación?

Sí. Los ejercicios de rehabilitación se utilizan para prevenir la rigidez, aumentar la fuerza del tobillo y prevenir problemas crónicos de tobillo.

Después de un esguince existe un desequilibrio y debilidad muscular que pueden provocar una nueva lesión.


Movilización temprana.

Para prevenir la rigidez, ejercicios que involucren un rango de movimiento o movimientos controlados de su tobillo sin resistencia.
Escribir con el pie: trazar las letras del alfabeto en el aire con el dedo gordo.

Realizar este ejercicio tres veces al día y hacerlo hasta que se consiga el movimiento completo del tobillo.

Ejercicios de fortalecimiento. 

Una vez que pueda soportar peso sin aumentar el dolor o la hinchazón, se agregarán a su plan de tratamiento ejercicios para fortalecer los músculos y tendones en la parte delantera y trasera de la pierna y el pie.

Se pueden utilizar ejercicios acuáticos si los ejercicios de fortalecimiento en tierra, como levantar los dedos de los pies, son demasiado dolorosos.

Los ejercicios con resistencia se añaden según se toleren.

Ejercicios en posición “de puntillas”: Póngase de puntillas y cuente hasta tres, primero con el pie apuntando hacia delante y después hacia dentro y hacia fuera.

Días después, repetir este ejercicio apoyándose en un sólo pie.
Utilizar una banda elástica de un metro.

Hacer 30 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios tres veces al día.

a) Flexión plantar: Sujetar ambos extremos de la banda elástica con las manos y pasarla por debajo del pie.

Al mismo tiempo que se tracciona de la banda empujar con el pie lejos del cuerpo. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

b) Dorsiflexión: Atar la banda alrededor de la pata de una mesa y pasar el otro extremo alrededor del dorso del pie.

Tirar del pie en dirección al tronco. Contar hasta tres y repetir el ejercicio. c) Inversión y eversión: Con la goma fija a un objeto estático, siéntese en una silla.

Apoyando el talón en el suelo llevar el pie hacia dentro y hacia fuera, contando hasta tres en cada ejercicio.

Propiocepción (equilibrio).

El equilibrio deficiente a menudo conduce a esguinces repetidos e inestabilidad del tobillo.

Un buen ejemplo de ejercicio de equilibrio es pararse sobre el pie afectado con el pie opuesto levantado y los ojos cerrados.

Las tablas de equilibrio se utilizan a menudo en esta etapa de rehabilitación.

Posición de “cigüeña”: Elevar la extremidad no lesionada manteniéndose sobre la lesionada durante un minuto.

Repetir hasta un total de 5 minutos, tres veces al día. Progresar hasta mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados.

Ejercicios de resistencia y agilidad
Actividades funcionales: iniciar la carrera por llano. Seguir con carrera realizando giros “en forma de ocho”, y finalmente carrera en zigzag.

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